martes, 6 de noviembre de 2012


FUI LO QUE SE DICE
UN BUEN FENICIO, EN TODO

Fui lo que se dice un buen fenicio, en todo.
No era navegar por navegar, mi oficio,
mi oficio era tenderme entre los puertos.

Rosa perdida de perfumes rotos,
color de soledad, dejaba en cada puerto,
un infinito brote de locura.

No estoy perdido de amores sino de tedio:
ya nadie corre por los peldaños de mi mente como tú, 
ya nadie abre su fuente con alegría y deseo para mí.
Yo ya no veo tus ojos en lo profundo de mis manos.

Navegar por navegar no es mi oficio,
arrancar trozos de la nada y unirlos en conjuro,
ese es mi oficio silencioso y tenaz, como de versos, 
mi oficio no se puede aprender, no sabe, es ciego.

MIGUEL OSCAR MENASSAArgentina-1940
De “Poemas y cartas a mi amante loca joven poeta psicoanalista

lunes, 8 de octubre de 2012

LA LLUVIA (Raúl González Tuñón)


Entonces comprendimos que la lluvia también era hermosa.
Unas veces cae mansamente y uno piensa en los cementerios abandonados. Otras veces cae con furia, y uno piensa en los maremotos que se han tragado tantas espléndidas islas de extraños nombres.
De cualquier manera la lluvia es saludable y triste.
De cualquier manera sus tambores acunan nuestras noches y la lectura tranquila corre a su lado por los canales del sueño.
Tú venías hacia mí y los otros seres pasaban:
No habían despertado todavía al amor.
No sabían nada de nosotros.
De nuestro secreto.
Ignoraban la intimidad de nuestros abrazos voluptuosos, la ternura de nuestra fatiga.
Acaso los rostros amigos, las fotografías, los paisajes que hemos visto juntos, tantos gestos que hemos entrevisto o sospechado, los ademanes y las palabras de ellos, todo, todo ha desaparecido y estamos solos bajo la lluvia, solos en nuestro compartido, en nuestro
apretado destino, en nuestra posible muerte única, en nuestra posible resurrección.
Te quiero con toda la ternura de la lluvia.
Te quiero con toda la furia de la lluvia.
Te quiero con todos los violines de la lluvia.
Aún tenemos fuerzas para subir la callejuela empinada. Recién estamos descubriendo los puentes y las casas, las ventanas y las luces, los barcos y los horizontes.
Tú estás arriba, suntuosa y bíblica, pero tan humana, increíble, pero, tan real, numerosa, pero tan mía.
Yo te veo hasta en la sombra imprecisa del sueño.
Oh, visitante.
Ya es seguro que ningún desvío nos separará.
Iguales luces señaleras nos atraen hacia la compartida vida, hacia el destino único.
Ambos nos ayudaremos para subir la callejuela empinada.
Ni en nuestra carne ni en nuestro espíritu nunca pasaremos la línea del otoño.
Porque la intensidad de nuestro amor es tan grande, tan poderosa, que no nos daremos cuenta cuando todo haya muerto, cuando tú y yo
seamos sombras, y todavía estemos pegados, juntos, subiendo siempre la callejuela sin fin de una pasión irremediable.
Oh, visitante.
Estoy lleno de tu vida y de tu muerte.
Estoy tocado de tu destino.
Al extremo de que nada te pertenece sino yo.
Al extremo de que nada me pertenece sino tú.
Sin embargo yo quería hablar de la lluvia, igual, pero distinta, ya al
caer sobre los jardines, ya al deslizarse por los muros, ya al reflejar sobre el asfalto las súbitas, las fugitivas luces rojas de los
automóviles, ya al inundar los barrios de nuestra solidaridad y de
nuestra esperanza, los humildes barrios de los trabajadores.
La lluvia es bella y triste y acaso nuestro amor sea bello y triste y
acaso esa tristeza sea una manera sutil de la alegría. Oh, íntima,
recóndita alegría.
Estoy tocado de tu destino.
Oh, lluvia. Oh, generosa.

domingo, 7 de octubre de 2012


Los reflejos infieles

Me moldeó muchas caras esta sumisa piel,
adherida en secreto a la palpitación de lo invisible
lo mismo que una gasa que de pronto revela figuras
emboscadas en la vaga sustancia de los sueños.
Caras como resúmenes de nubes para expresar la
intraducible travesía;
mapas insuficientes y confusos donde se hunden los cielos
y emergen los abismos.
Unas fueron tan leves que se desgarraron entre los dientes
de una sola noche.
Otras se abrieron paso a través de la escarcha, como proas
de fuego.
Algunas perduraron talladas por el heroico amor en la
memoria del espejo;
algunas se disolvieron entre rotos cristales con las primeras
nieves.
Mis caras sucesivas en los escaparates veloces de una historia sin paz y sin costumbres:
un muestrario de nieblas, de terror, de intemperies.
Mis caras más inmóviles surgiendo entre las aguas de un
ágata sin fondo que presagia la muerte,
solamente la muerte,
apenas el reverso de una sombra estampada en el hueco
de la separación.
Ningún signo especial en estas caras que tapizan la
ausencia.
Pero a través de todas,
como la mancha de ácido que traspasa en el álbum los
ambiguos retratos,
se inscribió la señal de una misma condena:
mi vana tentativa por reflejar la cara que se sustrae y que
me excede.
El obstinado error frente al modelo.
 OLGA OROZCO

sábado, 28 de julio de 2012

VUELO TRIUNFAL



CADAVER EXQUISITO DEL GRUPO TIGRE  28-07-2012 SABADO
INTEGRANTES:
Jorge Montironi - Nora Cóliva - Edgardo D´Alvia - Norberto Demarco
(Ricardo Guimarayns ausente)
Coordinador: Lucía Serrano  

VUELO TRIUNFAL

Empecinada
a seguir salvaje,
profundizo
las tinieblas
en vuelo triunfal,
para que todo
siga sin tiempo
en la memoria.
Huyo desesperadamente
de las sombras
de mí misma.
Ninguna inocencia
me asiste.
El profundo poema
de mi alma,
también vuela contigo.
Me ahoga
el ser brillante del poeta,
y llegamos al último día,
tirados sobre la arena,
no esperando más, ninguna caída.

  
                                                 

jueves, 26 de julio de 2012

YO LA MIRABA




Yo la miraba,
cuando salía a caminar sin horas
y se perdía en los umbrales
que abrazaban la ciudad dormida.

Sus piernas,
respiraban de la esencia del asfalto,
iban recorriendo cada pequeño lugar
del horizonte hasta desaparecer.

Sus manos,
bellas e inmortales,
me decían al oído
que volver,
era cuestión del tiempo
y, que llegar,
una necesidad.

En sus ojos,
se podía ver el mundo,
los átomos transparentes
que llenaban de palabras la soledad.

Yo la miraba,
y, así,
fue imposible encontrarla.

LEANDRO BRISCIOLI
Escuela de Poesía Grupo Cero
Taller Sábados 16 h. Madrid
Coordinadora: Carmen Salamanca Gallego

lunes, 23 de julio de 2012

EXISTE UN MUNDO ÚNICO...



Existe un mundo único habitado
por hombres
y esto es más que verdad:
un solo mundo, un globo donde la caza al hombre
es el deporte en el que están todos de acuerdo.
No puede ser un puro
acto de perversidad
o el deseo imperioso
de que al fin el sol se extinga.
Habrá otra cosa, existirá un por qué,
pero en esto los dioses no concuerdan.
Sólo por esto han inventado el tiempo,
el espacio y un puñado de seres.
Tienen necesidad de meditarlo mucho
porque si un acuerdo existiese
de su crepúsculo no se hablaría más
y entonces
pobres hombres sin dioses ni demonios,
la última, la peor de las infamias.

EUGENIO MONTALE
Italia-1896
De “Cuaderno de cuatro años”

sábado, 14 de julio de 2012

POEMAS DEL GRUPO DE POESIA TIGRE


CABALLITO  DE   BATALLA

Vuelvo tropezando como un animal herido,
seco los recuerdos cansados,
distintos cada día,
buscando las formas del tan celeste cielo.

Ahogada en el cristal de mis cabellos,
alucino que vivo un tiempo
sin madrugadas,
donde la piel traspasa los obstáculos
y hasta el mar es un caballito de batalla.

No ví enterrar a ningún muerto
y el silencio que guardan mis secretos,
como una estatua hueca, sin ojos,
devorado por el polvo de la realidad,
busca en negros agujeros de la tierra,
raíces de los sueños nuevos.
                                                                   LUCIA SERRANO
LUZ  DESCARRIADA

Luz descarriada,
patéticos suburbios,
vuelos provocando fusiones,
donde antaño
un buen tango
perdonaba las tristezas.

Luz descarriada
vuelve esta noche,
ven a buscarme.

Espeso el sentido
que no acaba nunca,
pasional su fuego.

                                               LUCIA SERRANO











LUZ

Tu reclamo frente a mí,
logró una marca,
que se tumba
donde aún no conocíamos
                         ese tiempo.

Luz de tu ocultación
de inocentes expectativas
que se perturbaron
frente a los lujos
            desconocidos.
Una parte de ti
para lograr mis enigmas.

La vida para siempre
abandona tu odio
y el deseo creará
otras energías.

                                   Norberto Demarco

FLORECE EL POEMA

Entre nosotros
conversamos
hasta que suspendemos
palabras clausuradas.

Penetramos en una cueva
invadida por traficantes del lenguaje.
Nuestros ojos
frente a las letras
atraen recuerdos imborrables,
sueños insignificantes.

La oscuridad nos crea
marcas insensibles,
donde florece el poema
generado por la sensatez,
despertando al ser poético.  

                                   Norberto Demarco


LUCHAN LOS VIVOS


“Vita humana est incerta”
(proverbio latino)



La incertidumbre nos rodea
en la lucha por vivir,
sin durar ni transcurrir,
sino existir, sintiendo el peso
de nuestro cuerpo contra el piso,
la respiración sin esfuerzo
expandiendo nuestro tórax,
los suaves latidos del corazón
golpeando rítmicamente
la jaula torácica.
La maquinaria de altísima
complejidad mirando extrañada
el mundo, excitada o indiferente,
la casi perfecta criatura
hecha a imagen y semejanza
exponiéndose al exterior,
luchando para ser amada,
y reconocida entre los vivos.
¡Qué insensata audacia
entre miles de millones de seres
 tan frágiles y hermosos!
¡Que lucha implacable
la personificación, en la flagrante
espera sin piedad que
el tiempo nos depara!
Batallamos entre los vivos,
sin heridas ni rencores,
pidiendo perdón,
mientras guardamos para
no morir, un gajo enclenque
de esperanza.





Edgardo D’Alvia





SOL GASTADO



Algún lejano día
te apagarás suavemente
dejándonos helados.
Sin tu calor comenzará
el final irreversible de la tierra.
Tú que sólo con tu presencia
prodigas maravillas
para que podamos saborear
la vida, quedarás gastado,
apenas transformado en una
suave estrella rosada.
¿Cuántos millones de años
faltan para que sólo queden
vestigios de tu fuerza?
Jamás mi corta existencia
te verá debilitado,
tu débil luz rozándonos
mientras muere la
tierra convertida en
un enorme témpano
del espacio.
¡Qué alegría no
verte morir
hermoso astro,
aunque para ello
tenga que lamentar
mi efímera
existencia!



Edgardo D’Alvia







ESTAMOS VIVOS

Hay tristezas que se aparecen sin explicación
melodías que burlan el tiempo, la realidad.
Algo así, como recuerdos sin recuerdos,
agonías, hojas del árbol de lo eterno.

Eterno, eterno…Como si eso u otra cosa existiesen,
soportar lo efímero, el simple hecho, el ahora.
Todo tan simple como que el sol no sale,
y ni siquiera es eterno.

Todo tan simple como si la simpleza existiese
como si el todo existiese,
existir es un gerundio disfrazado
que no admite ser conjugado.

Hay tristeza y agonías, felicidades y dichas.
Hay solo eso, sucesos,
                                   menciones de que estamos vivos.
                                                      
                                                       Ricardo Guimaraynz
  
ENVEJECIDOS HORIZONTES

Sostenía la hora ocre el ritual vaivén,
aves, grotescas palomas de vuelo corto
con imaginaria de águilas;
contradictorias, casi humanas.

Sostenían para sostenerse,
un dolor hecho juego
con máximas de enunciados indemnes;
de rama en rama los mismos saltos.

Doradas hojas a su tiempo,
ignorando la danza, el sortilegio,
cuantificables, certeras,
caen.

¡Ah, burlar al tiempo, a la muerte!
Todos sucumbieron antes de lograr ese anhelo
¿Será  parte del aprendizaje?

Sabor a envejecidos horizontes,
aroma perdido de vivificadas paginas amarillas,
imágenes intactas, sublimes pero plásticas.

Llega el otoño, el invierno y el renacer,
mas conservadas por alquimias toxicas,
pretendiendo negar los ciclos vitales
edifican su aséptico olor a no vida.

¡Ah, burlar al tiempo, a la muerte!
Envejecidos horizontes;
almas momificadas mas allá del cuerpo,
que Cronos a su antojo también devora.

                                             Ricardo Guimaraynz












APRENDIZ DE FANTASMA


Antes de morir
me haré aprendiz de fantasma
agitaré el viento en los árboles
de ramas impávidas.

Las luces mortecinas de los sueños
tallarán mi perfil en tu almohada,

Jamás dejaré de buscarte,
en las noches de verano
me ocuparé de atar tu sonrisa
a la calma.

Tendré el color de la luz,
el sonido del tiempo,
el olor a mar en tu ventana.

Me llamaré con todos tus palabras,
seré arruga en tus sábanas blancas,
pliegue en tu cara y dolor en tu costado,
tendré el resplandor de tus mañanas,

Perderé el tino, olvidaré los recuerdos
aprenderé a cantar cualquier canción,
vacía y líquida en tu copa… derramada,
único destino de mi corazón,
acostumbrado a dormir en el nido
que le presta un gorrión.


                                                   Nora Cóliva

LA PREGUNTA QUE DEJAS

La pregunta que dejas,
interrogante de lo incierto
atormenta los saltos
de un río bravo.
Luz impactante de los tiempos
que abandona toda ignorancia.
Razón sin sentido. 

                                     Jorge Montironi














LOS ÁNGELES SE QUEJAN

Cuando el flamear
de tus cabellos
señala la llegada
de la tempestad,
los ángeles se quejan
de esa hermosura infinita.
Ellos, se mezclan
con los demonios
que desde el averno
han salido a festejar
los huracanes.
Presas
de una incomprensión perpetua.

                                                    
                                                         Jorge Montironi