CESAR MORO
El mundo ilustrado
Igual que tu ventana que no existe
Como una sombra de mano en un instrumento fantasma
Igual que las venas y el recorrido intenso de tu sangre
Con la misma igualdad con la continuidad preciosa que me
asegura idealmente tu existencia
A una distancia
A la distancia
A pesar de la distancia
Con tu frente y tu rostro
Y toda tu presencia sin cerrar los ojos
Y el paisaje que brota de tu presencia cuando la ciudad no
era no podía ser sino el reflejo inútil de tu presencia de
hecatombe
Para mejor mojar las plumas de las aves
Cae esta lluvia de muy alto
Y me encierra dentro de ti a mí solo
Dentro y lejos de ti
Como un camino que se pierde en otro continente
César Moro. Seudónimo de Alfredo Quíspez Asín, poeta y pintor peruano nacido en Lima en 1903. En 1925 viajó a París donde se adhirió al movimiento de André Breton, participando activamente en la publicación Surréalisme au Service de la Révolution.
domingo, 13 de octubre de 2013
martes, 3 de septiembre de 2013
LA CALLE
Es una calle larga y silenciosa.
Ando en tinieblas y tropiezo y caigo
y me levanto y piso con pies ciegos
las piedras mudas y las hojas secas
y alguien detrás de mí también las pisa:
si me detengo, se detiene;
si corro, corre. Vuelvo el rostro: nadie.
Todo está oscuro y sin salida,
y doy vueltas y vueltas en esquinas
que dan siempre a la calle
donde nadie me espera ni me sigue,
donde yo sigo a un hombre que tropieza
y se levanta y dice al verme: nadie.
OCTAVIO PAZ
jueves, 29 de agosto de 2013
UNA CERTEZA
EXTRAÑA
Con tus
tibias caricias en mi cuerpo, emprendo la marcha
esta
mañana.
Camino mi
vida recordando tiempos inmortales y sutil co-
mo un
huésped en medio de la intemperie, observo el silencio.
Dejo los
ojos abiertos, para no ver el mundo que sucede.
Ignorando
todas las nostalgias, aumenta mi osadía, llegan-
do al
interior de la mudez, indiferente y ajena para despistarla.
Este amor
que te tengo, me desnuda el alma.
Quiero
susurros de las noches amadas y signos para al-
canzarlas.
Suspendida
cualquier sospecha, vuelvo a recordar que te amo
y como un
guerrero en medio del desierto, espero sabiendo
que pasará
la caravana.
Ya llegará
el día donde todos soporten vernos juntos. Al-
cancemos la
altanería de un amor perfecto, sin despedidas.
Si nos olvidamos
no habrá oraciones que alcancen la calma.
Una certeza
extraña que el amor posee, sin poder explicar-
la, supone
que es posible y yo amo la ilusión que no tiene
amenazas.
LUCIA
SERRANO (del libro “Blues para la
Corona ”
lunes, 19 de agosto de 2013
FEDERICO GARCÍA LORCA
Nuestro homenaje en el aniversario de su fallecimiento.
Nace el 5 de junio de 1898, en Fuente Vaqueros, Granada, España. Muere el 19 de agosto de 1936, en Granada, España.
Poeta, dramaturgo y prosista español, integrante de la Generación del 27 y el escritor más popular e influyente de la literatura española del siglo XX.
En la poesía de Federico García Lorca se alían de manera maravillosa todos los elementos de la poesía y del alma de los españoles. Es el poeta de la imagen fresca y original, de la sugerencia, del verso musical y lleno de calidez y luces interiores.
Algunas de sus célebres frases:
* La poesía no quiere adeptos,quiere amantes.
* Pero el dos no ha sido nunca un número porque es una angustia y su sombra.
* Como no me he preocupado de nacer, no me preocupo de morir.
* Desechad tristezas y melancolías. La vida es amable, tiene pocos días y tan sólo ahora la hemos de gozar.
Nuestro homenaje en el aniversario de su fallecimiento.
Nace el 5 de junio de 1898, en Fuente Vaqueros, Granada, España. Muere el 19 de agosto de 1936, en Granada, España.
Poeta, dramaturgo y prosista español, integrante de la Generación del 27 y el escritor más popular e influyente de la literatura española del siglo XX.
En la poesía de Federico García Lorca se alían de manera maravillosa todos los elementos de la poesía y del alma de los españoles. Es el poeta de la imagen fresca y original, de la sugerencia, del verso musical y lleno de calidez y luces interiores.
Algunas de sus célebres frases:
* La poesía no quiere adeptos,quiere amantes.
* Pero el dos no ha sido nunca un número porque es una angustia y su sombra.
* Como no me he preocupado de nacer, no me preocupo de morir.
* Desechad tristezas y melancolías. La vida es amable, tiene pocos días y tan sólo ahora la hemos de gozar.
domingo, 2 de junio de 2013
CANCION DE LA INFANCIA
Cuando el niño era niño
caminaba balanceando los brazos,
quería que el arroyo fuera un río,
que el río fuese un torrente
y que ese charco fuera el mar.
quería que el arroyo fuera un río,
que el río fuese un torrente
y que ese charco fuera el mar.
Cuando el niño era niño
no sabía que era niño,
para él todo estaba animado
y todas las almas eran una.
no sabía que era niño,
para él todo estaba animado
y todas las almas eran una.
Cuando el niño era niño
no tenía una opinión de nada,
no tenía costumbres,
se sentaba a menudo con las piernas cruzadas
o salía corriendo,
tenía un remolino en el pelo
y no hacía caras cuando lo fotografiaban.
no tenía una opinión de nada,
no tenía costumbres,
se sentaba a menudo con las piernas cruzadas
o salía corriendo,
tenía un remolino en el pelo
y no hacía caras cuando lo fotografiaban.
Cuando el niño era niño
era el tiempo de preguntar:
¿Por qué soy yo y no tú?
¿Por qué estoy aquí y no allá?
¿Cuándo comenzó el tiempo y dónde termina el espacio?
¿La vida bajo el sol no es sólo un sueño?
Lo que veo, oigo y huelo ¿no es acaso
una ilusión del mundo ante el mundo?
¿Existen realmente el mal
y la gente mala de verdad?
era el tiempo de preguntar:
¿Por qué soy yo y no tú?
¿Por qué estoy aquí y no allá?
¿Cuándo comenzó el tiempo y dónde termina el espacio?
¿La vida bajo el sol no es sólo un sueño?
Lo que veo, oigo y huelo ¿no es acaso
una ilusión del mundo ante el mundo?
¿Existen realmente el mal
y la gente mala de verdad?
¿Cómo es posible que yo, el que soy,
no existiera antes de nacer
y que un día yo, el que soy,
no seré más este que soy?
.
Cuando el niño era niño,
no pasaba las espinacas, las arvejas,el arroz con leche, la coliflor,ahora come todo eso, y no sólo porque debe.
.
no pasaba las espinacas, las arvejas,el arroz con leche, la coliflor,ahora come todo eso, y no sólo porque debe.
.
Cuando el niño era niño
una vez despertó en una cama desconocida,
y ahora lo hace una y otra vez.
Entonces mucha gente le parecía hermosa,
ahora sólo unos pocos, y con suerte.
Tenía una imagen clara del Paraíso,
ahora, a lo sumo puede adivinar,
no concebía la nada,
y hoy tiembla ante la sola idea.
Cuando el niño era niño
jugaba con entusiasmo,
y ahora se emociona como entonces
pero sólo con el trabajo.
Cuando el niño era niño
era suficiente comer una manzana, …pan.
Y aún ahora lo es.
Cuando el niño era niño
las moras le caían en las manos
como sólo las moras pueden hacerlo,
y así es hasta hoy.
Las nueces le ponían áspera la lengua
y aún lo hacen,
tenía, en cada montaña,
el anhelo de una montaña más alta
y en cada ciudad,
el anhelo de una ciudad mayor,
y todavía es así,
arrancaba las cerezas de las ramas más altas
con una euforia que siente todavía,
tenía cierta aversión a los extraños
que todavía conserva
y esperaba la primera nevada
como la espera hoy.
Cuando el niño era niño
arrojó un palo contra un árbol como una lanza
y allí está temblando todavía.
PETER HANDKE
martes, 28 de mayo de 2013
LA POESIA
¿Por qué tocas mi pecho nuevamente?
Llegas, silenciosa, secreta, armada,
tal los guerreros a una ciudad dormida;
quemas mi lengua con tus labios, pulpo,
y despiertas los furores, los goces,
y esta angustia sin fin
que enciende lo que toca
y engendra en cada cosa
una avidez sombría.
El mundo cede y se desploma
como metal al fuego.
Entre mis ruinas me levanto,
solo, desnudo, despojado,
sobre la roca inmensa del silencio,
como un solitario combatiente
contra invisibles huestes.
Verdad abrasadora,
¿a qué me empujas?
No quiero tu verdad,
tu insensata pregunta.
¿A qué esta lucha estéril?
No es el hombre criatura capaz de contenerte,
avidez que sólo en la sed se sacia,
llama que todos los labios consume,
espíritu que no vive en ninguna forma
mas hace arder todas las formas
con un secreto fuego indestructible.
Pero insistes, lágrima escarnecida,
y alzas en mí tu imperio desolado.
Subes desde lo más hondo de mí,
desde el centro innombrable de mi ser,
ejército, marea.
Creces, tu sed me ahoga,
expulsando, tiránica,
aquello que no cede
a tu espada frenética.
Ya sólo tú me habitas,
tú, sin nombre, furiosa sustancia,
avidez subterránea, delirante.
Golpean mi pecho tus fantasmas,
despiertas a mi tacto,
hielas mi frente
y haces proféticos mis ojos.
Percibo el mundo y te toco,
sustancia intocable,
unidad de mi alma y de mi cuerpo,
y contemplo el combate que combato
y mis bodas de tierra.
Nublan mis ojos imágenes opuestas,
y a las mismas imágenes
otras, más profundas, las niegan,
ardiente balbuceo,
aguas que anega un agua más oculta y densa.
En su húmeda tiniebla vida y muerte,
quietud y movimiento, son lo mismo.
Insiste, vencedora,
porque tan sólo existo porque existes,
y mi boca y mi lengua se formaron
para decir tan sólo tu existencia
y tus secretas sílabas, palabra
impalpable y despótica,
sustancia de mi alma.
Eres tan sólo un sueño,
pero en ti sueña el mundo
y su mudez habla con tus palabras.
Rozo al tocar tu pecho
la eléctrica frontera de la vida,
la tiniebla de sangre
donde pacta la boca cruel y enamorada,
ávida aún de destruir lo que ama
y revivir lo que destruye,
con el mundo, impasible
y siempre idéntico a sí mismo,
porque no se detiene en ninguna forma
ni se demora sobre lo que engendra.
Llévame, solitaria,
llévame entre los sueños,
llévame, madre mía,
despiértame del todo,
hazme soñar tu sueño,
unta mis ojos con aceite,
para que al conocerte me conozca.
Lee todo en: La poesía - Poemas de Octavio Paz http://www.poemas-del-alma.com/la-poesia.htm#ixzz2UZMWueAC
Llegas, silenciosa, secreta, armada,
tal los guerreros a una ciudad dormida;
quemas mi lengua con tus labios, pulpo,
y despiertas los furores, los goces,
y esta angustia sin fin
que enciende lo que toca
y engendra en cada cosa
una avidez sombría.
El mundo cede y se desploma
como metal al fuego.
Entre mis ruinas me levanto,
solo, desnudo, despojado,
sobre la roca inmensa del silencio,
como un solitario combatiente
contra invisibles huestes.
Verdad abrasadora,
¿a qué me empujas?
No quiero tu verdad,
tu insensata pregunta.
¿A qué esta lucha estéril?
No es el hombre criatura capaz de contenerte,
avidez que sólo en la sed se sacia,
llama que todos los labios consume,
espíritu que no vive en ninguna forma
mas hace arder todas las formas
con un secreto fuego indestructible.
Pero insistes, lágrima escarnecida,
y alzas en mí tu imperio desolado.
Subes desde lo más hondo de mí,
desde el centro innombrable de mi ser,
ejército, marea.
Creces, tu sed me ahoga,
expulsando, tiránica,
aquello que no cede
a tu espada frenética.
Ya sólo tú me habitas,
tú, sin nombre, furiosa sustancia,
avidez subterránea, delirante.
Golpean mi pecho tus fantasmas,
despiertas a mi tacto,
hielas mi frente
y haces proféticos mis ojos.
Percibo el mundo y te toco,
sustancia intocable,
unidad de mi alma y de mi cuerpo,
y contemplo el combate que combato
y mis bodas de tierra.
Nublan mis ojos imágenes opuestas,
y a las mismas imágenes
otras, más profundas, las niegan,
ardiente balbuceo,
aguas que anega un agua más oculta y densa.
En su húmeda tiniebla vida y muerte,
quietud y movimiento, son lo mismo.
Insiste, vencedora,
porque tan sólo existo porque existes,
y mi boca y mi lengua se formaron
para decir tan sólo tu existencia
y tus secretas sílabas, palabra
impalpable y despótica,
sustancia de mi alma.
Eres tan sólo un sueño,
pero en ti sueña el mundo
y su mudez habla con tus palabras.
Rozo al tocar tu pecho
la eléctrica frontera de la vida,
la tiniebla de sangre
donde pacta la boca cruel y enamorada,
ávida aún de destruir lo que ama
y revivir lo que destruye,
con el mundo, impasible
y siempre idéntico a sí mismo,
porque no se detiene en ninguna forma
ni se demora sobre lo que engendra.
Llévame, solitaria,
llévame entre los sueños,
llévame, madre mía,
despiértame del todo,
hazme soñar tu sueño,
unta mis ojos con aceite,
para que al conocerte me conozca.
Lee todo en: La poesía - Poemas de Octavio Paz http://www.poemas-del-alma.com/la-poesia.htm#ixzz2UZMWueAC
domingo, 28 de abril de 2013
ALMA DEL SILENCIO
Artificiales
fuegos despiertan el alma del silencio.
Movimientos de
una visión entre cristales delicados.
Oficio de
navegantes.
La noche asciende
entre los juncos,
mientras el río
aumenta el cauce de sus aguas.
No estaban libres
los caminos.
Los leños
escondían la luz de extrañas ceremonias.
El halito de una
voz oculta en la infinita noche,
le corre los
velos a la materia.
Envejecía el
horror, transportando viejas esperanzas.
Cotidiana
comunión, tiempo de los aromas.
Anónimo follaje,
milagro de las primaveras.
Orillas
fortaleciendo sueños
Lejano dolor
contemplando el alma del silencio.
LUCIA SERRANO
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